jueves, 18 de marzo de 2010

Dígalo con mímica


Total eclipse of the heart

Anabella


That's all they really want..... some fun....

Girls

just

wanna

have

fun.


El buscador

Un buscador es una persona que busca, no necesariamente sabe lo que está buscando. Un buscador es alguien que se toma la vida como una búsqueda, vaya donde vaya. Un buscador tampoco es alguien que necesariamente encuentra lo que busca. La suma de lo encontrado y disfrutado es para un buscador el único tiempo vivido. Nunca dejes de buscar, vas a encontrar lo que sea que estas buscando.


Anabella

Hasta el santo desconfía

Hay mucha gente mala, pero la mayoría no es tan mala. Yo creo que la mejor opción es siempre no desconfiar, nunca. La desconfianza no sirve. La desconfianza genera intrigas y las intrigas dividen y debilitan. La desconfianza te debilita y te aísla, terminas desconfiando de todos. Entonces el verdadero mal te lo haces a vos y no a los otros. Los otros te dejan solo, y solo sos más débil, y ahí sí te pueden atacar porque sos vulnerable. La desconfianza nos recluye, nos hace perder nuevos afectos y nos deja a la deriva. A la deriva estás y si no confías no te relacionas y ahí sí, solo sos muy frágil. Nos podemos equivocar, confiando en la gente equivocada, pero la mayoría de las veces no es así, confiamos en los amigos.


Anabella


Cenicienta

Hubo una vez una joven muy bella que no tenía padres, la criaba su madrastra, que tenia dos hijas. La hijastra era quien hacia los trabajos más duros de la casa y como sus vestidos estaban siempre manchados de cenizas, la llamaban Cenicienta. Y mientras Cenicienta fregaba y fregaba, su cruel madrastra y sus malvadas hermanastras, iban a la fiesta del príncipe. Cenicienta lloro y lloro, sabiendo que su sueño de ser una princesa, nunca se concretaría; lo que no sabía, era que se equivocaba. Y así fue que con la ayuda de su hada madrina, Cenicienta partió feliz hacia la fiesta. En el palacio las doncellas se peleaban por bailar con el príncipe, hasta que de pronto, el príncipe y todos los invitados quedaron maravillados por la belleza de Cenicienta. Así fue como Cenicienta, a pesar de sufrir tantas humillaciones, de no entender porque sus hermanastras se habían ensañado así con ella y a pesar de sentirse muchas veces sola, Cenicienta siempre podía contar con la ayuda de su hada madrina, porque las hadas madrinas siempre ayudan a la gente de buen corazón, y Cenicienta lo era. Por eso pudo perdonar a sus hermanastras, y en lugar de odiarlas, les enseño el camino a la felicidad. Un camino al que únicamente se llega si nunca pero nunca abandonamos nuestros sueños.


Anabella